El activista prodemocracia Joshua Wong, de 30 años, ha sido condenado a 10 años de cárcel, convirtiéndose en una de las sentencias más severas impuestas bajo la controvertida Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín.
Un símbolo de la disidencia
Wong se ha consolidado a lo largo de los años como una de las figuras más visibles de la resistencia civil en el territorio semiautónomo. Su detención y posterior condena reflejan el drástico cambio en el panorama político y de libertades civiles en Hong Kong.
- Detenido junto a cientos de manifestantes.
- Juzgado bajo la estricta legislación de seguridad nacional.
- Su caso marca un hito en el declive de la disidencia organizada en la región.
